Te extraño

Hoy te extraño a morir

Extraño los momentos que me hicieron vivir y extraño los momentos que me mataron

Te extraño a ti, con todo tu ser, con todo lo bueno, con todo lo malo

Te extraño en el día, durante la noche, cuando me doy cuenta, incluso cuando no se que te estoy extrañando

Te extraño a cada instante, apenas se abren mis ojos y el segundo después de cerrarlos

Te extraño en cada imagen que veo, en cada olor que percibo, te extraño y te extraño y te sigo extrañando, como si no hubiera otra cosa que hacer

Hoy te extraño a morir, como todos estos días, en donde no se de ti, en donde no he escuchado tu voz

Hoy te extraño a morir, como en cada momento desde ese maldito domingo

Quisiera poder no extrañarte, o extrañarte sin que duela
Quisiera poder estar contigo sin que duela, sin sentir que cuando estábamos juntos, ya te estaba extrañando

Hoy te extraño a morir, como en cada momento desde que no has sido tú

Hoy te extraño a morir...

Un abrazo conocido

Necesito un abrazo conocido,
Pues…
no lo he llorado con alguien,
no he sacado el corazón a profundidad,
no me han visto a los ojos para darme calma,
necesito un abrazo conocido, un abrazo que ya conozca mi dolor.
No un abrazo con buenas intenciones, pero que no sepa de mi alma,
no un abrazo novedoso, pero que no se mezcle con mi pena,
un abrazo conocido, que me permita desvanecerme en el relato.
Que me permita morirme por un rato.
Que me sostenga sólo con el respiro.


M...


¡Mierda!
Esta soy yo, la que no sabe decidir y termina embarrada.
La que no tiene fuerzas para hacer lo que debe y se jode.
La que llora en su soledad, inconscientemente buscada.
¿De dónde han sacado algunas personas que soy feliz?
¿Cómo se han atrevido a afirmar que estoy bien?
No tienen idea de lo que me sucede, de lo que pasa en mi cabeza y sobretodo de lo que pasa en mi corazón.
Me alejaste de tantas cosas y yo lo permití, no me quejé en su momento. No te saqué de mi vida cuando tratarme mal, era sencillo para ti, cuando era parte de “tu forma de amar” y ahora yo acá, sola, tengo que soportar ser la basura que destrozó todo.
Debo cargar la culpa, como si mi error no hubiera sucedido en medio de dudas y desaciertos, cuando tu error sucedió cuando yo daba todo por ti, cuando si me pedías que dejara todo, lo hacía, cuando sólo tenía ojos para ti.
Lamentablemente, la sintonía no nos ayudó, nos desencajamos, no estuvimos en el mismo momento.
Debo recordarte que si realmente hubieras valorado lo nuestro, jamás hubieras hecho que yo piense en alejarme. Si realmente lo hubieras cuidado tanto como dices, jamás me hubieras arriesgado con tus arrebatos de carácter, los que ahora consideras tan inofensivos, pero que un día hicieron que mi amor se fuera apagando, se fuera quebrando hasta que un día a pesar de todo lo que te amé, se durmiera indefectiblemente.
Ahora yo tengo que sentir en mis hombros las consecuencias, y escuchar de tu boca que yo fui la mala la que te ilusionó con mentiras “armadas”.
Yo te amé, te amé como nunca nunca amé a nadie, me dediqué a ti a morir y tú usaste eso hasta hacerme esto, hasta echarme la culpa de todo, como si tu carácter hubieran sido sólo caricias.
Recuerda como me alejaste de ti, recuerda como me pedías a gritos que yo me alejará de ti, porque tú eras incapaz de hacerlo, recuerda como me quebraste en pedazos una y otra vez y yo estuve ahí abrazándote y suplicándote para que no me dejes, acomodándome a tus peticiones y tus maneras, explicándote mil veces lo mismo y pidiéndote perdón por cosas que nunca había hecho, con tal de tenerte contento, de tenerte conmigo.
Tú agotaste todo, y ahora me culpas por sentirme sola, me culpas por confundirme. Yo quería todo bien contigo, yo traté y jamás podrás decir que trataste lo que yo.
Cuando me juzgues y pienses que no me conoces, recuerda cómo ni tú te reconociste en su momento, en ese momento que te era tan sencillo hacerme sufrir. 

¿?

Cuando te pones a escuchar ritmos empiezas a traer momentos, algunos te aprietan el estómago, otros te quitan el aire, otros te asustan... casi ninguno te saca sonrisas, casi ninguno que quisieras en verdad recordar...
Cuando la música se convierte en lo único que te saca de todo, sucede que la música también te coloca donde no quieres estar más...
¿Por qué hay años detrás?
¿Por qué hay memoria?
¿Por qué recién nos damos cuenta que crecimos cuando ya no queremos crecer?
¿Cómo se hace para retroceder al momento en que no debiste responder?
¿Cómo se hace para estar en el minuto que sólo debiste bajar la cabeza o sólo continuar avanzando?
¿Cómo se hace para no sentir que cada vez te queda menos tiempo que va pasando muy de prisa?

I O

No soy,
no soy campana de navidad
no soy la mejor compañía
ni si quiera soy yo... a veces.

Soy un caos,
soy triste, tan triste que no se nota.

No quiero ser,
no quiero ser lluvia menuda y pesada
no quiero ser el peso de una cruz en tus hombros
no quiero ser nada que no "deba ser"

...pero quiero ser yo, así como me levanto todos los días,
tarde y malhumorada
lenta pero con ganas
feliz por dentro
porque si, si tengo ganas y muchas ganas.

Quiero sonreír "chueco"
quiero saltar y volver a pisar muchas veces
quiero empacharme de besos
y quiero comer hasta reventar.

No pretendo volver a mis métodos,
pero los nuevos no funcionan y tengo que manejar un carro
pero no he aprendido a encenderlo.

Quiero un abrazo
que no digas nada
sólo que tus brazos me aseguren,
mañana despertaré
tarde y malhumorada
lenta, muy lenta pero con ganas
porque tengo ganas, muchas ganas.

Abrázame fuerte
quiero que me rompas los huesos
quiero que me reconstruyas con tus manos
no digas nada... sólo ármame.

Shi


Y... casi no habla, con las justas se arrepiente.

Sólo duerme día y noche y a veces sopla velitas de cumpleaños cantando una canción de cuna.
Siente el aire en sus manos, alborota sus cabellos y se sienta a esperar una llamada de un ser sin voz.

Sueña cuando habla...
Corre cuando espera y se alimenta de ocasos tenebrosos...
Bebe agua del caño y respira para no callar sus susurros esforzados.

Sonríe a sus fantasmas y les sopla las migajas de sus ilusiones dibujando los momentos más estáticos de un futuro mudo e incoloro acompañado de escarcha entre sus pasos.

H O L A


A: Yo estoy bien y ¿tú?

B: Yo estoy bien dentro de lo bien que puedo estar, en conclusión taaan bien no estoy pero nunca tan mal como para querer matarme, sólo ganitas de desaparecer por unas horas, o tal vez unos días o quien sabe unos meses.

A: ¿Qué tal unos años?

B: Claro, quizá para siempre!

A: Ya entendí, yo estoy igual...
Ya quiero que sea tu cumple!!!

B: Yo no!

A: Yo quiero por 3 motivos:
  1. Porque es tu cumple.
  2. Porque es el mes que sale el nuevo disco de mi banda favorita.
  3. Porque quiero fiestaaaaaaaa, alcohol, música, amigos... socialización, aun que quizá llegue y ya no quiera nada de eso...

B: Como son las cosas... nadie sabe lo que quiere mañana, yo sólo quiero música, ayer quería alcohol.

Antojo de un "remember"




Pienso que puedo reírme un poco y de vez en cuando un poco más, sobre todo cuando recuerdo...

Que a los 3 era rosada como un algodón de azúcar y tal vez por eso los desórdenes biliosos de los recién egresados amigos de mi hermano, o la primera "experiencia de acoso" en el jardín por un niño gordo y sudoroso que me perseguía para agarrarme la mano, definitivamente todo ese año viví huyendo de aquel pequeño hombre, posiblemente bueno y quien sabe un adonis actualmente.

Recuerdo el sufrimiento por ser "fresita" en inicial, repentinamente debía estar en el salón de las "peritas", pero ¿por qué? ¿por qué si yo tenía todo rojo...?, bueno ahí conocí a mis mejores amigas por tres años, y mis papás a sus amigos por varios años:

F. G. la chiquita que "nunca"creció, era mi mejor amiga hasta que años mas tarde fue a mi cumpleaños y reusó jugar con mi amiga Vicerina (imaginaria y verde), ahí las cosas se enfriaron...

C. D. siempre pensé que era algo retrasada, pero ya me di cuenta que no! bueno ahora es grande...

M. B. la hija de los extranjeros de un maravilloso país de Oriente Próximo, siempre me sorprendió que su mamá se haya casado a los 14, eran muy buenas personas, los cumpleaños eran grandes fiestas con fuegos artificiales y banquetes y demás, pero en todas las reuniones hacían una especie de pizzas asquerosas, la peor comida que he probado en mi vida, nadie -que no fueran ellos- podían comerlas, nuestras mamás las escondían en la cartera para no ser descorteces, todos ellos (que eran muchos) hablaban "abdula bajara" y se llamaban "fakir tammir".

Grandes épocas de la infancia, donde todo te sorprende pero puede ser tan fácil de entender.

Hablemos de amor: recuerdo... el mejor amigo de hermano (viví rodeada por hombres mayores que yo por 13 años) nos conocemos desde que yo nací y yo le besaba la oreja al despedirme pues nunca atiné a la mejilla, ese entonces era gloria, yo era feliz cuando se quedaba en mi casa y me traía dulces, yo juraba que era nos íbamos a casar, como si los caramelos fueran un anillo de compromiso, en fin más de diez años después me di cuenta que mis gustos y el concepto de amor cambiaron mucho y dije "que linda es la ilusión", bueno repentinamente estos muchachos empezaron a recogerme del colegio, motivo: mi profesora, joven, lozana y bella, con cabello negro azabache, larguísimo y muy cuidado, buen cuerpo y a la moda con una manera de hablar tan suavecita, por ella iban, por ella para conversar, intercambiar cassettes y encima salían a bailar con ella en las noches, ahora se dieron cuenta que yo les era mas útil que sólo para pedir prestado el auto o para que mis papá dejen la casa "sola", ahora era útil para atraer chicas, me llevaban a comer a un sitio muy iluminado (un sandwich mixto, fue lo único que comía por esos años, pude ser precursora de la anoréxica y nunca me enteré), así las amigas se acercaban y "oh que linda tu hermanita y que lindos ustedes que la traen" (traducción actual en mi mente "si ... me traen acá porque ... como tú caen mas fácil").

Después de eso sólo recuerdo el feliz momento de la llegada del animal más estúpido que tuve -una tortuga- y su deceso, se "cayó" del desnivel de un par de centímetros de alto (un abismo para ella) y patas arriba y torpe como toda tortuga se quedó ahí, años mas tarde me enteré que cuando las tortugas se "echan boca arriba" se aplastan los pulmones y se ahogan; murió adornada con una hermosa cinta roja en la "cintura" que le había puesto mi mamá para poderla ubicar y jalarla dentro del bosque de 2 metros cuadrados que tenía mi casa.

Luego Vicerina ocupó mi tiempo por completo, sólo recuerdo los temblores en las noches, la pasé muy mal porque nunca los sentía -ni los siento- pero mi hermano me cargaba como a un costal en su espalda y cuando yo abría los ojos tenía el foco en frente y cuando llegábamos a la puerta el temblor había terminado, así pasaron algunos meses...

Y llegó mi primera revolución y el primer problema con una profesora (y pensar que ahora es algo típico), una francesita que no tuvo la paciencia suficiente para explicarle a una niña lo que tenía que hacer, afloró mi ahora recurrente demonio y protesté y me defendí e hice todo lo necesario para que el mundo entero -mi mundo- se entere de tal momento tan difícil que tuve que afrontar a los 7 años, creo que estuve bien porque a los pocos días me envío disculpas y me pidió que retomara las clases, en ese entonces mi orgullo funcionaba mejor y no regresé, tan sólo le contesté con toda la educación que podría tener.

Al año siguiente nos mudamos a otra ciudad (por tercera o cuarta vez en 8 años que llevaba viviendo), todo fue tan diferente, y tuve que acostumbrarme, pronto tuve mi segunda mascota, un hermoso perro.

Mientras tanto soñaba con vivir en el jardín de la enorme casa, para mi era una selva, armé una carpa y dormí algunas noches, mi hermano estaba emocionado por mi afición al campo, mis nulas ganas de comodidad y la simplicidad de la vida nos unió a un campamento en el jardín de la casa, hasta que el hermoso perro entró y desarmó todo nuestro "hogar", volví al cuarto mi perro creció y se encargó de las hembras y los cachorros y el alcohol, hasta que en la celebración de algún año nuevo tambaleando por su embriaguez metió las narices en la fogata, achicharrándose los bigotes, al día siguiente pude presenciar los terribles efectos de la resaca, aun así años mas tarde no pude negarme a esas costumbres...

Pasaron años y muy buenos, ahora no podría poner las manos al fuego porque todo esto fuera cierto pero soy feliz de recordar a mi manera, ahora no tengo la sensación de que un día desperté con la cabeza en la pateadera de la cama, con una chompa roja, y ya era algo grande entonces empecé a vivir...

A mis 15 años, mi hermoso perro murió y como diría... (conclusión entre risas y copas: me dediqué de lleno a los hombres) empezó esa parte de la vida en que uno se aloca con dulzura o se endulza con locura, en que preguntas más de lo que se sabe preguntar, en que avanzas a pasos gigantes pero todo pasa tan lento y sientes diferente, que aunque pases aparentemente mucho tiempo sufriendo, los momentos buenos son tan intensos que opacan a esa sensación -tan sólo sensación- de desconcierto...

¿Dónde?



Cuando lo leí sentí tanta tristeza!!!


"Te amo mucho... pero es tan grande el amor que quizá quiera ponerle límites, te extraño tanto que a veces no siento que te estoy extrañando en realidad, provocas tanto en mí que llego al punto de no sentir, estas tan cerca que con miedo digo que corro el riesgo de perderte, tal vez si nos hacemos más daño y si nos herimos un poco más disfrutemos ese dolor y alternemos con hermosas etapas de cariño y esos desgarradores momentos (que son los que si se sentir) no sean los únicos que me den vida, y que realmente soñar con tu mirada haga que amanezca distinta y completa. Te quiero más lejos, te quiero más cerca, te quiero como yo quiero y eso no es bueno; espero tanto y tan poco de ti a la vez que a las finales espero nada o todo, el eterno problema... mi eterno problema de los extremos, lamentablemente aprendí a quererte cuando aun no sabía de mi y aun necesito tus "no" para respirar tranquila y para poder seguir tragando sin atorarme"

Y cuando lo leí sentí tristeza, mucha tristeza al darme cuenta donde lo leí...

No te disperses! Nunca tanto pero sólo un poco...

El Beso (Der Kuss), Gustav Klimt


Contigo vivía una guerra constante y aún así lograste ser mi paz...
Pero no estaba tan lastimada como para "enamorarme".
Tal vez me pude entregar a tu estilo, a fin de cuentas mi estilo.

Pero no pude!
Traté!
No pude latir con tu ritmo, no lo pude mezclar!

Te quise raro...
tan raro como ahora te recuerdo,
tan raro como te veo sentado en un parque,
tan raro como te sigo queriendo,
y tan raro como sólo yo se odiarte...

...quizá pidiéndote esporádicos besos,
besos como cuando era la princesa con la boca de limón.
"-Cuéntame un cuento -te digo.
-¿Cómo lo quieres?
-Cuéntame un cuento que no le hayas contado a nadie."

(Cuentos de Eva Luna, Isabel Allende)





Digo, porque siempre quiero que me cuenten un cuento, siempre quiero la fantasía, siempre quiero una historia bonita, y luego quiero extrañar (considerando que no se extrañar muy bien), luego quiero que la angustia absorba mi corazón y oprima mi estómago, pero en el fondo no quiero un "luego", en realidad no me gustan los luegos, sufro demasiado esperando el momento del luego, el sueño se me quita; no literalmente; pero se me quita.


Y entonces a estas alturas, pedí un cuento, pedí nostalgia y pedí realidad, pedí todo en un paquete nunca tan hermoso y adornado sino con su toquecito de maldad, pero no tanto como yo cuando soy tan mala que parezco buena, no tanto como los que abrazan y sonríen al diablo a tus espaldas.


Siempre quiero un "cuéntame algo", pero nadie responde, ni con maldad, ni con amor, ni fantasía, ni realidad, sino con números, sino con sus cuentos; pero yo quiero otro, sólo otro, uno que yo no conozca, uno que no pueda inventar y quizá de los difíciles de imaginar, sólo quiero uno que no le hayan contado a nadie.

Exactlyyyyyyyyyyyyyyyyyyy

¿En qué milésima de segundo cruzamos la línea y convertimos nuestras acciones en un vicio, en ese algo que por más meditado que esté seguiremos haciéndolo o pensándolo?
¿Es tanta nuestra necesidad de repetir lo que menos nos conviene?
¿Es tanta nuestra necesidad por estancarnos en momentos que, curiosamente cada vez que más nos "enfangamos", más atractivos resultan, y a la par nos hacen más libres?
Que ironía... lo que nos ata, lo que nos encierra también nos abre las puertas a la libertad claramente acompañada de una suerte de felicidad.
¿Será que nuestros mejores momentos han sido esos que sabemos que no son para toda la vida sino esos que nos hacen sentir una vida?

¿Y mis secretos?


El hecho de guardar cosas sólo para uno mismo implica la capacidad de tolerar todo lo que esas historias traen consigo, pero de una manera tan personal que cuando uno se cansa de cargarlas y necesita sentarse no encuentra cerca lo apropiado para descansar.


Tapar momentos "compartibles" no resulta siempre una tarea fácil, mirar a las personas que supuestamente saben quien eres y empezar a enumerar lo que no conocen de ti termina siendo muy molesto al darte cuenta que la lista de misterios rebasa los límites de lo conocido.


Si tanto nos preguntamos sobre el motivo de no poder confiar casi en nadie, podemos encontrar la respuesta en el hecho que nadie nos conoce y por ende no conocemos a nadie.


Liberar secretos, bueno o malos, gusten o no, destaparnos ante los que están cerca, nos hace mas nuestros, más cercanos y más transparentes, nos regala más tranquilidad, más paz y muchas horas verdaderas de sueño.



¿En que momento estamos seguros de poder abrir el caño y dejar escurrir nuestras aguas encima de las manos de una persona?


Puede ser en el momento en que nos contemos a nosotros mismos las historias como realmente son, en el preciso instante en que nos queramos con nuestros secretos a voces y en el segundo preciso en que seamos lo suficientemente nosotros para aceptarnos como somos, pues quizá tan solo así podamos mostrar nuestras escenas al público que nos quiere y que definitivamente espera ansioso por saber quienes somos y saber quienes son ellos.

"La estrella colgaba como queriéndose mostrar"


Le dijo que las cosas eran lo suficientemente buenas como para no perder la necesidad y que recuerde que hay cosas que sólo te pasan si estas vivo.

Le dijo que la amaba pero que no podía quererla bien...


...y la dejo ir y venir cuantas veces fuera necesario.


Le dijo que la luna estaba entre sus dedos y las estrellas en su chaqueta, y si quería se las prestaba para que la acompañaran en sus noches solitarias.


Le dijo que el viento soplaba en su cara susurrándole secretos de su corazón y que quizá sean los mismos secretos y que quizá ambos vean cosas que los demás no pueden ver.


Le dijo mil veces mil momentos, le dijo la vida y le dijo la muerte, le dijo el paraíso y el infierno en una sola canción, la miró tantas veces tan bonito sin darse cuenta, la abrazó tan de lejos que calentó sus sábanas, le dio la estrella de metal que cayó entre los libros, le mostró las flores más hermosas...


...y se fue.


Anduvo por los paisajes más extraños, más fríos, más calientes, ella esperó sin saber... ella soñó despierta y sin notar que lo extrañaba tanto, ella miró la hoja de limón, la probó y cayeron las lágrimas mas amargas entendiendo que jamás se desligarían sus corazones o al menos continuarían con esas historias de "andar juntos de la mano", como en algún invierno lo pudieron hacer.


Anocheció, ella se durmió, se adormeció y olvidó sus ganas de extrañar (lo había extrañado como nunca quizo extrañar a alguien).


Le dijo que volvería y volvió... ella aceptó, lo abrazó, lo besó, le dijo... se dijeron tantas cosas... se escucharon tantos cuentos en esa habitación, se fumaron tantos cigarrillos y se bebieron tantos "vinos", se sintieron tantos recuerdos que todo pasó veloz en sus mentes y pasaron las horas entre humo y calor y...


...se recordaron como la primera vez que se vieron, se sintió el amor que nunca floreció y probablemente no florecerá aquí ni en otra vida...

...y será por que sus vidas se separan y se juntan cuantas veces sea necesario...


Le dijo que se iba y tal vez no volvería... se iba y definitivamente volvería...

Ahí estas...

El temor de los temores me ha hecho sentir como una cómplice en los pecados de los otros y de los míos, y ¿por qué no? de los compartidos también, ese mismo temor que en momentos temerarios me permite cruzar la línea una y otra vez, convirtiéndola en situaciones pensadas millones de veces... hasta soñadas, pero nunca fueron creídas totalmente.

¿Por qué el temor acelera los cruces de línea? ¿Por qué mientras mas temor, más probabilidades de que suceda? ¿Y porqué me doy cuenta que jamás fue temor? ahora... ¿Por qué intento justificar mi hermestismo sentimental con temores o límites que realmente no existen en mis horizontes? ¿Por qué tantas preguntas para aceptar que si bien no somos todo iguales, estamos unidos -sin interrupciones- por pequeñas características que revelan que es mundo real, que las fantasías duran a lo mucho un par de meses, que las buenas palabras no duran siempre y en todo momento y que a las finales todos sólo buscamos ser felices y sentirnos plenos por lo menos unas horas, aunque sea mucho pedir?

Podría decir mil cosas y probablemente sin sentido, podría pensar muchas más cosas y probablemente no me las crea, es más podría sentir que se me sale el corazón pero no necesariamente porque este latiendo emocionado, sino porque esta cansado de no saber como latir correctamente en este cuerpo, porque él solo siente miedo de perder el ritmo de mis pasos y mis manos, y creo que porque ya no sabe como decirme que necesita un momento para actuar, que le de su espacio, pero ¿cómo le hago entender que aun no confío en su capacidad selectiva y que hasta ahora sólo me ha dado muestras de inmadurez que terminan en forzosas depresiones?

Estos momentos me hacen suponer debería analizar a mi cerebro y a mis nervios que quizá con tal de no sufrir una inflamación se llevan las cosas de la manera más fácil y la traen de la más simple.

A fin de cuentas no se que, pero supongo que miedo no es, o quien sabe... puede ser!

"Leído y Sonreído"

Rebuscaba en la pc... "ordenando" los archivos y borrando unos inservibles, feos, malolientes y que me costaron noches de sueño por excesivo sentimiento, encontré -podría decir que hasta fue adrede- en MI carpeta, la que no revisaba desde hace meses y probablemente por miedo a enfrentarme a mi corazón, muchas veces uno cree que sabe lo que el corazón esta pasando pero a la hora de la hora no lo sabe, te chocas y duele... duele mucho e inclusive más que la herida recién abierta y sangrante, bueno lo hice, tragué saliva e hice doble click y ahí estaba uno que decía: "si...", otro doble click y a leer, a enfrentarse, a saber en que momento realmente estas y bueno los resultados no fueron tan malos como pudieron ser, no niego que sentí algo de miedo al empezar, después me envolví en los recuerdos y magicamente sonreí al enterarme que había -recalco había- amado tanto y que fui feliz por eso, y sonreí una vez más y mucho más fuerte y dolieron las mejillas y supe que pasó, que duro o no, sí pasó, y que puedo leer esto y releerlo una y mil veces más. Ahora aquí está, "leído y sonreído" como se debe...
"Si una vez soñé, o si una vez hablé más que de hoy, esa vez fue sólo esa vez, ese momento que me mostró florecitas por todos lados, que me sacó el arco iris hasta de noche, que envolvió mis penas, las guardo, las ocultó y me otorgó las ganas de danzar sobre la lluvia de mis ojos, para reír “eternamente” de mi melancolía, calentó los tibios recuerdos del latido de mi corazón, iluminó mis ojos oscurecidos y me dio la mano sutilmente para poder avanzar entre el enredo de mis ideas, me dio el coraje para decidir sobre un mañana que siempre me negué a aclarar, ese momento me abrió la puerta para ser feliz, ese momento ahora arma la barrera que me impide abrir los brazos y sentir la ternura del calor ajeno, que detiene los estallidos de mis labios al decir palabra adornadas de sentimiento, ahora me frena en seco a una posible felicidad, porque mi alma fue asaltada con brusquedad, fue destrozada sin temor, porque ahora no siente igual, o tal vez no se deja sentir, o no deja que la sientan, y si alguna vez sospechó recuperar esa capacidad, se estampó contra esa fría pared que me congeló la cara, la sangre y el corazón, que ahora sólo se calientan de coraje al armar mi rompecabezas y entender que la claridad en mi vida siempre fue ficticia, que el cuento que me contaron estaba armado para engañarme y permitirme seguir soñando en el maravilloso mundo donde no te hacen daño, donde todos te quieren incondicionalmente, donde la envidia y la confusión no existen, donde no moraba ese dolor que ahora siento al ver mi interior seco, al ver que la ilusión se ha roto de raíz, que no hay esa chispa incandescente en la cajita que guardaba mis sentimientos, que tenía celosamente el más hermoso pensar que mi cerebro pudo producir. Me sacaron con furia la paciencia, la esperanza y la ilusión, me arrancaron la calma bruscamente, pisotearon el momento mas musicalmente acompañado de mi vida, borraron la cinta de mi película mas hermosa, la pintura perfecta de mis sueños se borró, se hicieron pedacitos los encantos de mi despertar, y la tiniebla dolorosa de mis noches me empezó a carcomer al punto en que se sufre de respirar, y las lágrimas caen al sentir el vació que no se puede sentir, al encontrar desarmados los violines que tocaban para mi.
Mi música se apagó, mi fiesta no tiene más alegría y si río es por la simple necesidad de mostrar algo más que momentos azules, y si duermo es porque mis párpados se caen al cansancio incesante de pensarte entre mis brazos, de añorar esos instantes en que el mundo nos sonreía, al ver pasar por mis ojos esa imágenes de besos con pajaritos volando, al sentir esa atroz impotencia de saber que aunque grite, que aunque llore y aunque odie, no volveré a tener esas cosquillas de emoción, que no despertaré con ilusión de avanzar las horas para terminar en ti, para organizar los planes de nuestra felicidad, para reír a carcajadas por tus palabras y palpar mi corazón emocionado con tus abrazos, para rozar tu mano y andar las praderas como hechizados… ese ayer se durmió, ese instante cerró los ojos y se despidió de espaldas, sacó la lengua a escondidas y se ha reído con maldad de mis ilusiones, ha devorado los tiernos botones de mi esperanza.
De ese ayer tan sólo quedan algunas fotos, algunos tonos de compañía que ahora siembran angustia y ansiedad, sólo quedan pequeños gestos que aunque borrosos, ahí estarán para recordarte, que si algún día te di mas que la mano extendida, fue porque juntos debimos avanzar; para recordarte que mi amor loco venció su límite, que se estrelló y se escondió, y si algo sientes tú, que sentiré yo que aun no entiendo porque me duele sentirte lejos sin entender que diablos haces aun en mi, que no puedo zurcir los pobres hilos que no paran de volar con el viento que hay en este ambiente solitario, que aunque sonría no me sonríe el alma y que aunque baile, aun no danza mi corazón…"